Ha sido una sorpresa comprobar que la frase que da título a esta entrada “ese tabique sobra” es una frase recurrente en el sector educativo.
En mis primeros días como profesor en prácticas he podido comprobar, no sin cierto asombro, que hay una especie de fiebre por las reformas entre los docentes. Es, sin duda, junto con las cuestiones organizativas, el tema estrella a la hora del café.
Los docentes, verbalizan la necesidad de otro tipo espacios para un mejor desarrollo de sus clases. Muchos de los espacios presentes en los centros educativos, fueron concebidos para necesidades metodológicas que hoy en día son distintas. Dicho de otra manera, las nuevas metodologías han hecho patente la necesidad de adaptar estos espacios educativos.
En cuanto al contenido de las reformas, son dos las pretensiones más recurrentes: la mayor flexibilidad de los espacios para obtener diferentes configuraciones de aula y la necesidad de unificar los espacios existentes para tener grandes aulas que puedan albergar actividades que es complicado organizar en espacios más angostos.
Me parece que las dos pretensiones son plenamente compatibles, puesto que, los grandes espacios neutros son lo que más flexibilidad puede aportar. Estos espacios serán especialmente flexibles si están dotados de mobiliario ligero de fácil transporte y elementos capaces de configurar-separar espacios de forma sencilla.
En la selección del mobiliario y elementos móviles creo que lejos de lo que se hace en muchos casos lo inteligente es huir siempre de sistemas complejos. Es mejor evitar paredes móviles de complejo accionamiento, mobiliario especialmente diseñado y demás artilugios que prometen más de lo que cumplen.









