Una de las cosas que más me ha llamado la atención a lo largo de mi periodo de las prácticas es que he vuelto a recordar aquellos 16 años como si fuesen ayer.
Una etapa de mi vida en la que yo, «ya era mayor». O eso pensaba. Supongo que percibí que mi cuerpo se había desarrollado mucho en muy poco tiempo y que poco más me quedaba. De hecho, me he quedado en aquella misma estatura, con mi metro setenta. Pero lo cierto es que iba más allá. Pensaba que mi mente estaba desarrollada al 100%, que poco más me podía enseñar el maestro. Que a mi no me podía pasar nada y que sería un gran capitán de la marina mercante.
Lo cierto es que la vida me enseñó que no todo iba de evolución cognitiva ni física. La vida, la cruda realidad, se basa en la experiencia. Y a mis 33 años, veo a los chavales y me alegro muchísimo. Llenos de vida y comiendose el mundo a bocados. Yo los seguiré viendo como lo que yo era, un hombre lleno de vida, ilusiones, rebeldía y un futuro por delante.
Ahí está precisamente lo bonito de esa etapa: ni son niños ni son hombres. Pero están llenos de vida.
Todavía recuerdo dos de todas las veces que estuvimos en el aula de dibujo con los alumnos de primero de bachiller. Me llamó especialmente la atención ver como había tres grupos:
Los chicos: Risas, trabajo a medio pistón (motores al 65%) y un poco de cachondeo. Eso si, los trabajos terminados mejor o peor antes de terminar la clase.
Las chicas: Hablando de dibujo técnico, resolviendo dudas y a machete con la asignatura. Vamos, seriedad.
«Grupo tres»: Dos amigas allí, al fondo de la clase, formales. Haciendo dibujos y hablando de sus cosas en la tranquilidad que trae estar alejado de todo.
He de admitir que esa libertad que se siente a los 16 años me trajo buenos recuerdos y no tan buenos. Así como estuve pensando qué es lo que haría como profesor para cambiar aquella situación: esa misma situación. Me estaba viendo en un espejo. No es que fuese poco tiempo el que le dediqué ese día a pensar en ello y el resultado fué inconcuyente. Dos días después, volviamos a tener clase de dibujo y parece que no fui el único en haber advertido la «caótica situación» (exageremos, ¡esto es literatura Sr@s!):
Aquella mañana, Mikel, mi tutor, se levantó y al de 10 o 15 minutos de empezar la clase, encendió la radio, y les puso de fondo Euskadi Gaztea
Tremendo. Es increible la mano que tiene para los alumnos. Es como si estuvieses viendo luchar a Aquiles en la batalla de Troya. No es que se callasen y empezasen a dar el callo todo el grupo de chicos, pero ya veías que el grupo de bandidos había pasado de ser de ocho a ser de tres. Con un «truco» así de simple y agradable.
Cuanto tengo que aprender. ¡Y qué suerte tengo de tener a quien me enseña tan bien! ^^
Hoy, en clase de tercero de la E.S.O., hemos probado la integridad estructural de los puentes que se han desarrollado a lo largo de las últimas tres sesiones. Hemos dedicado parte de la sesión de hoy a retocar los proyectos y, finalmente los hemos puesto a prueba.
Uno de los puentes que hemos testeado ha sido un puente que tenía en gran estima. Un puente con un bonito diseño que, ha probado ser lo suficientemente resistente. El día 1 del diario de prácticas me concentré especialmente en la observación del aula y del profesor. En aprender como gestionar un aula. No hice mención de ello en el día 1 del diario pero era un puente que me llamó la atención en muchos sentidos.
La prueba de hoy consistía en poner 10 kilos encima del puente y, que este fuese capaz de soportarlos. A continuación, y tras probar su integridad de seguridad, se procede a aplicar fuerza para deformar el puente mientras se graba en video tanto por planta como por alzado. El objetivo, saber por conde se deforma para saber cuales son los puntos a reforzar.
Al aplicar la fuerza, el estudiante que la aplicó ha sido especialmente torpe. Y casi estoy seguro que nada más. Ha aplicado la fuerza bastante bruscamente y el puente se ha roto diría que en cosa de un segundo, cosa que hasta ese momento no había ocurrido en los anteriores. Era el último puente que quedaba por probar. Lo que se han dado es dos respuestas diferentes:
Mikel, mi tutor en prácticas, ha sabido ser un buen profesional y, le ha dicho que cómo ha aplicado tanta fuerza de golpe si lo que se pretendía era grabar en video para analizar sus puntos débiles. Yo en cambio, le he dicho al estudiante que romper las cosas no está bien, y menos por porque sea más bonito.
«
El chaval se llevó un disgusto tremendo, se le veía en la cara. Se ha comido dos broncas por hacer lo que le han dicho «a su manera».
Esa noche me eché pensando en lo ocurrido cosa de media hora antes de reconciliar el sueño. El chico no tenía la culpa. Eso si, había sido un poco manazas, jeje.
A lo largo del día siguiente, me pasé pensando la manera de compensar «la innecesaria bronca del profe de prácticas», porque el chaval segía bastante enfadado (prueba de que no lo había hecho queriendo). Me acordé de una cosa bonita que aprendí a lo largo de mi experiencia como marino: a hacer pulseras.
Esa misma tarde salí del centro y fuí a comprar un cordón blanco, brillante. Parecido al que tenía en la mar. Y le hice una pulsera preciosa, aunque con un pequrño «fallo».
El día siguiente, fuí a su clase justo 5 minutos antes del recreo y pedí permiso al profesor de ciencias que estaba dando clase para decir unas palabras: le pedí perdón delante de toda la clase que estuvo presente cuando le llamé la atención, les expliqué que si una persona hace algo así ha de ser lo suficientemente humilde como para admitir su metedura de pata, así como tiene que pedir perdón delante de todos los que estuvieron presentes cuando se comete el error de hacer algo así.
Y le regalé mi pulsera.
La clase se emocionó y aplaudieron, mientras por el rabillo del ojo observaba la sonrisa que comenzaba a aparecer en la boca del chico, dandome las gracias con la mirada y mostrando su emoción, en silencio.
Poco después, a la hora del recreo, le expliqué la razón del fallo de la pulsera: aun queriendo hacer las cosas lo mejor posible, nada es perfecto. Lo único que hay que intentar en la vida es hacer las cosas lo mejor posible para que no salgan peor.
¿Quién no ha pensado alguna vez que la clase de matemáticas era realmente aburrida y por ello no tenía ni una pizca de ganas de asistir a ella? Si vosotros no lo sois, lectores, seguro que conocéis a algún amigo al que realmente le daba pereza asistir a la clase de matemáticas. Pues bien, a continuación os presentamos alguna actividad o recurso de gran utilidad para dotar a nuestras clases de matemáticas una dosis de diversión y motivación.
1. Adivinando números, matemáticas o magia?
Seguro que alguna vez algún listillo os ha realizado el juego de adivinar números. Os dice, pensad un número (por ejemplo, el 4). Seguidamente, nos piden realizar una serie de operaciones, como por ejemplo:
Súmale 7 (obtenemos 11)
Multiplica por 3 (obtenemos 33)
Réstale 15 (obtenemos 18)
Divide entre 3 (obtenemos 6)
Réstale el número que pensaste (obtenemos 2)
Sorprendentemente, nos acaban adivinando el resultado final. La razón es que da igual el número que escojamos, siempre vamos a obtener el número 2. Esto se puede demostrar usando expresiones algebraicas, cuyo uso se pretende trabajar mediante el diseño de un truco como este, pero eligiendo otras operaciones.
La explicación es, que si elegimos un número cualquiera (llámale x) y…
Sumamos 7: x+7
Multiplicamos por 3: 3(x + 7) = 3x + 21
Restamos 15: 3x + 21 – 15= 3x + 6
Dividimos entre 3: (3x+6)/3= x + 2
Restamos el número pensado: x + 2 – x = 2
Vemos que siempre obtenemos el resultado 2.
Una actividad interesante tras la explicación del truco, sería pedir por parejas el diseño de un truco como este, pero realizando otras operaciones. Se recomienda la actividad a estudiantes de 2º ESO, pues el primer curso introducen el álgebra, y en segundo profundizan un poco más en las expresiones algebraicas.
2. MATES BLASTER
Hoy en día los videojuegos están muy de moda entre los jóvenes. Qué mejor que ofrecerles un medio que les apasiona para aprender matemáticas. Hablo de Maths Blaster (también conocido como Mates Blaster).
Se trata de un videojuego futurista en la cual se combinan las matemáticas y… ¡diversión!. El protagonista principal debe superar una misión para salvar a su compañero secuestrado Blasternauta. Para ello, tendrá que enfrentarse a diferentes operaciones matemáticas para poder avanzar en la aventura. Tendrá que superar todo tipo de operaciones: sumas, restas, multiplicaciones, divisiones, porcentajes… A medida que el protagonista avanza en la misión, las operaciones se van complicando pero… ¡qué ilusión hace salvar a Blasternauta! Al final, el juego da la opción de imprimir un diploma para demostrar que se han superado todos los problemas y operaciones numéricos.
El videojuego está dirigido principalmente al alumnado de Educación Primaria, pero a algunos/as de cursos más avanzados no les vendría mal un repaso de las operaciones básicas de matemáticas.
3. THREES!
Threes! es un adictivo juego en forma de rompecabezas matemático, con la gran ventaja de que está disponible como APP tanto en Android como en como IOS. Ideal para practicar la agilidad matemática en los ratos libres en el transporte público.
El juego ofrece una especie de tablero con fichas que se pueden ir combinando para lograr múltiplos de tres. El objetivo es lograr el múltiplo de tres mas alto posible.
4. VIDEOJUEGOS
No hay niño que no esté enganchado a algún tipo de juego, ya sea en el móvil o en el ordenador. ¿Creeis que tienen idea alguna de que cómo se hace un vídeo juego? Me apuesto una mano a que no tienen ni pajolera idea. Uhm … Mirar a ambos lados, ir a escondidas al cuarto de baño, vestiros el disfraz de Superprofe comprado en el chino de la esquina, y como un caballero audaz disponeros a cargar al galope. Tenemos materia de sobra para cubrir al menos tres asignaturas: Tecnología, Física y Matemáticas.
Tecnología, naturalmente, porque un vídeo juego es un producto tecnológico que necesita soporte tecnológico: hardware y software específico. El juego en sí mismo requiere programación, que también es software, porque todas las acciones posibles en el juego tienen que estar programadas de antemano. El más simple de los juegos estará compuesto de miles de líneas de código llena de bucles, expresiones condicionales, clases, pointers, etc … Se les podría por tanto enseñar un trozo significativo de código para que viesen cómo son realmente las tripas de cualquier de esos juegos con los pierden el tiempo a diario.
Física, ¿cómo no?, porque si queremos reproducir de algún modo un mundo real o imaginado, y la mayoría de los juegos según me consta hacen eso, no nos queda más remedio que representar este implementando las leyes de la física en nuestro programa. Para ello simulamos el movimiento para que se parezca o emule de forma creíble el movimiento real; también reproducimos las condiciones del mundo real, ya sea la lluvia, nieve o cualquier situación ambiental; la deformación o destrucción de objetos; la simulación de texturas como cabellos, el agua, ropas … En definitiva, todo lo que vemos representado en la pantalla simulando la realidad o un mundo plausible imaginado está basado en principios de la Física.
¿Y las Matemáticas? Tendremos que usar métodos matemáticos para evaluar numéricamente las situaciones dadas por la Física. Pero en general, esto es algo que hacemos los físicos todos los días sin necesidad de ningún matemático. En realidad a mí me consta que los métodos numéricos han sido en su mayoría desarrollados por físicos, ingenieros y demás científicos… Pero, ¿qué viene antes la gallina o el huevo?
5. UN POCO DE HISTORIA
¿Sabías que los primeros indicios aplicación de matemáticas tienen unos 70.000 años? Porque se han descubierto rocas de ocre en la Cueva de Blombos, en Sudáfrica, adornadas con patrones geométricos.
También se han descubierto artefactos del 35 y 20.000 antes de Crsito que sugieren intentos por contar en tiempo por parte de antiguas civilizaciones.
No olvidemos que para estas tribus lo más importante era no extinguirse, por lo que también se han utilizado para contar ciclos menstruales, encontrando huesos o piedras marcadas, teniendo grabadas en ellas entre 28 y 30 marcas. Para muestra, un botón:
¿Crees saberlo todo del mundo de la informática? Sí, es verdad que en nuestro día a día estamos rodeados de móviles, ordenadores, tablets… ¡y no dudamos en que sabéis utilizarlo! Sin embargo, seguro que no contáis con algunos datos curiosos como los que presentamos en esta entrada:
1. Seguridad
En primer lugar, nos centramos en la seguridad de los equipos informático, un sector que sin lugar a dudas está repleto de anécdotas como las que presentamos a continuación. Y es que los datos dan para pensar.
Cada día se hackean más de 30.000 webs y, de media, se crean unos 200 virus al día. Por si fueran pocos los problemas que esto acarrea, también se calcula que un 80% de los e-mails que se envían cada día son spam.
Pero bueno, en algunos casos ni siquiera las grandes instituciones o gobiernos se preocupan lo suficiente para protegerse de estos ataques. ¿Os podéis creer que los misiles de EEUU estaban controlados por ordenadores cuya contraseña fue durante más de 8 años 00000000? Incluso los ordenadores de la NASA estuvieron tres semanas sin funcionar, todo gracias a un hacker adolescente de nada más y nada menos que…¡¡15 años!! El mismo hacker que hackeó el Pentágono…
2. Google
¿Hay algún día que no utilicemos el buscador de Google? Sea para buscar información, fotos, viajes, páginas… Normalmente la mayoría de las personas que utilizan internet, empiezan por el famoso y conocido motor de búsqueda de la web: Google. Pero… ¿Cuánta energía creéis que se gasta con su uso?
Google usa 260 millones de vatios de forma continua en todo el planeta, según informó la compañía en 2011, es decir, cerca de 200.000 hogares y aproximadamente una cuarta parte de la producción de una central nuclear estándar. Una búsqueda requiere 0,3 vatios/h de electricidad. Es verdad que el 25% de la energía, es suministrada gracias a los recursos renovables (parques eólicos por ejemplo) y se planea aumentar esa energía hasta el 30%.
Una de las soluciones de ahorro de energía sería poner la pantalla en suspensión cuando no se está utilizando, ya que, la reducción de búsquedas en Google no serviría para ahorrar una cantidad considerable.
3. Videojuego que cabe en un tweet
Ben Porter, dedicado profesionalmente al desarrollo de videojuegos reto con una extraña petición a la red social twitter. El reto consistía en desarrollar un videojuego cuyo código fuente entrara dentro de los 140 caracteres que ofrecía la mencionada red social para cada uno de sus tweets.
El reto se lanzó el 27 de junio de 2015 y tres días más tarde, Alex Yoder, dedicado a la programación, respondió con la publicación de un tweet en el que desarrolló el código de un pequeño videojuego. El videojuego muestra mediante un navegador web una X que se debe pulsar antes de que termine el tiempo, teniendo en cuenta que con cada pulsación la X cambia de posición.
La velocidad de computación de los ordenadores actuales viene determinada por el tamaño de los transistores que componen los microchips de los procesadores. Cuanto más pequeños son estos microchips más veloz es el procesador. El límite a la velocidad de los procesadores viene dado por el tamaño de los microchips al que estos dejan de funcionar correctamente.
A la escala de nanómetros, los electrones escapan de los conductos por los que deben circular por el efecto de túnel cuántico, por lo que los microchips de este tamaño no pueden funcionar correctamente. Como los actuales microchips tienen una tamaño de algunas decenas de nanómetros, resulta que estamos apunto de alcanzar el límite a el que funciona la computación digital. Para sobrepasar este límite se necesita otro tipo de tecnología para construir procesadores.
La computación cuántica sobrepasa este límite utilizando los denominados quantum bits o cubits. Si la computación digital actual utiliza bits que toman valores de 0 y 1 en función de voltajes eléctricos, en la computación cuántica son posible superposiciones de estados 0 y 1, es decir el voltaje puede en principio tomar valores de 0 y 1 con diferentes probabilidades. De esta forma, el número de operaciones es exponencial respecto al número de cubits.
En realidad un ordenador cuántico no trabaja con superposiciones de voltajes 0 y 1, sino más bien con la superposición de estados cuánticos de un electrón, que están asociados a propiedades tales como su spin (arriba o abajo esencialmente).
En la figura de abajo se describe la situación esquemáticamente. En un ordenador digital tradicional de n bits (hoy en día los tenemos 32 o 64 bits) de todas las posibles permutaciones sólo se opera con una de ellas. En cambio, en un ordenador cuántico se pueden realizar operaciones paralelas con todos los estados posibles, con lo que la velocidad de ejecución aumenta exponencialmente con el número de cubits.
Al que no esté familiarizado con el funcionamiento de los ordenadores le sonará un poco a chino. Os aseguro que vamos a oír hablar de ellos cada vez más, y un buen día es posible que tengamos uno en casa. Os dejo un link para que le echéis una ojeada.
¿Sabías que internet no funciona por satélite ni se almacena en nuestros ordenadores? ¿Sabias que existen auténticas instalaciones, civiles y militares informáticas para almacenar toda la información a la que accedemos con un solo click? ¿Sabes porqué te sale tan barato el internet, en comparación con lo que te ofrece? ¿Qué sería del conocimiento sin internet? ¿O cuanto conocen los paises de nosotros mismos? ¿Sabéis que no me deja tan siquiera colgar esta foto de cables submarinos a la primera?
Estas preguntas pueden ser respondidas a través de… ¡internet! Lo curioso es que, hay países con protocolos en caso de que todo falle, así como submarinos que en vez de torpedos y cabezas nucleares, están compuestas por un centro de mando y sistemas de almacenamiento de información, pudiendo estar un mes entero recabando TODA la información de TODOS los usuarios conectados a través de ese cable que le conecta con el resto del mundo. Ahí va una de espías modernos y ROVs (robots operados de forma remota). No es precisamente la pelicula de James Bond que esperabais, ¿verdad?
Este proyecto es interesante para los primeros cursos de Secundaria, y en él se trabajarán en un nivel básico muchas competencias, entre las que destacamos la científica, la tecnológica y la informática. En el mismo, se trabajarán los mecanismos de transmisión de movimiento (polea, correa, engranajes, bielas…) relacionándolos con el movimiento de los animales. Eso sí, necesitaremos contar con los kits de Lego WeDo 2.0, los cuales están disponibles en el siguiente link (https://www.ro-botica.com/Producto/Aula-LEGO-Education-WeDo-2-con-portapilas-20-alumnos/). También necesitamos ordenadores con acceso a Internet. Los/as alumnos/as deberán construir en grupos de tres o cuatro personas algún animal con piezas lego y producir un movimiento con alguna polea o cualquier otra pieza del kit (biela, engranaje, correa, …). Una vez construido, utilizarán un programa informático de programación en bloques relacionado con el kit de piezas de Lego: Scratch (https://scratch.mit.edu/), el cual se puede utilizar de manera online.
Con dicho programa, se pretende conectar con las propias piezas del kit y de manera muy sencilla e intuitiva al ordenador, y activar y desactivar así el movimiento que producimos en nuestras construcciones. A continuación, mostramos algunas imágenes de figuras que pueden hacer con el kit de LEGO:
En primer lugar, presentamos un caimán para cuya construcción hemos utilizado poleas, correas y un sensor de ultrasonidos. Este último componente lo podemos utilizar, por ejemplo, para programar mediante Scratch que el caimán cierre la boca cuando la distancia que marque el sensor (es decir, cuando acercamos algún objeto) sea menor que un número concreto, trabajando así la competencia informática.
También podemos construir un pájaro cuya cabeza y cola giran hacia arriba y hacia abajo, y cuyas alas producen el movimiento que observamos en las aves. Todo ello se consigue utilizando dos ejes que componen la parte central del pájaro y que transmite el movimiento a la cola, cabeza y alas a través de palancas.
Una figura más complicada sería este adorable dragón! Sí, no es un animal real, pero tampoco hace falta que lo sea en el proyecto. En el mismo, se utilizan bielas, un motor, engranajes y un sensor de ultrasonidos para que el dragón se acerque o se aleje según detecte o no un objeto en frente. Claro que todo ello tendremos que programarlo en Scratch.
2. Crear un semaforo con arduino
Arduino es una plataforma electrónica abierta para la creación de prototipos basada en software y hardware libres. Su carácter abierto, sus reducidos costes y su relativamente fácil aprendizaje hacen de arduino una buena opción para su uso como proyecto de tecnología para las aulas de secundaria.
El proyecto de creación de un semáforo mediante elementos electrónicos y arduino es una opción para trabajar unas primeras nociones en programación y electrónica. El proceso y los materiales necesarios se explican en el siguiente vídeo:
La información compartida por la comunidad creada alrededor de arduino puede ser de gran utilidad para aquellos alumnos que quieran profundizar tras dar los primeros pasos en clase. Los múltiples tutoriales disponibles en la red también hacen de los proyectos arduino una buena herramienta para el autoaprendizaje siempre teniendo en cuenta las múltiples opciones que ofrece esta plataforma puesto que ofrecen un gran marco para que el alumnado desarrolle su creatividad.
Otra manera de hacer un semáforo sería utilizando un programador cíclico usando un bote metálico (puede ser reciclado), el cual, al ir girando va conectando tres luces diferentes.
Proyecto realizado por alumnos de 3º ESO
El bote se distribuye en cuatro pistas, de las cuales, tres serán para las tres bombillas y la cuarta pista se utilizará para conectarlo con la pila. Las pistas para la bombillas estarán alternativamente tapadas con cinta aislante. En las partes de la cinta, la bombilla no recibirá corriente y no se encenderá, en cambio en la parte sin cinta aislante, será la parte conductora que posibilitará que la bombilla se encienda. Es importante controlar la velocidad del bote.
4. VIAJE AL FUTURO
¿Os apetece avanzar 10.000 años en 10 minutos? ¿Queréis hacer, por una vez en la vida, un viaje al futuro en vez de al pasado? Veamos que es lo que se imagina la humanidad que le espera en los años venideros:
5. EL MITO DE LA MÁQUINA DE MOVIMIENTO PERPETUO
Es el santo grial de las máquinas, la piedra filosofal de los ingenios, eso que atrae a todos los inventores chiflados sin remedio, lo que solucionará todos los problemas mundiales… La máquina de movimiento perpetuo se define como aquel artilugio que produzca un movimiento que pueda sostenerse sin ninguna fuente externa de energía.
Dicen las malas lenguas que violan las leyes de la termodinámica. La primera o más infamemente conocida como la ley de la conservación de la energía. O la segunda, aquella que dice que la entropía de un sistema aislado nunca disminuye. Pero una rápida navegación en youtube puede echar a pique tan irracionales leyes. Al fin y al cabo, los principios y leyes son válidos hasta que se demuestre lo contrario, y algunas viejas leyes les ha llegado su hora con youtube, internet, y la nueva irracionalidad que a los cuatro vientos impera.
Para que no quede ninguna duda de lo que digo. Os dejamos una breve bibliografía.
Free Energy Generator Magnet 100% Real New Technology New Idea Project
Al haber pasado mis prácticas en un colegio religioso, por narices tenía que haber un espacio para la religión, las misas y los curas. Que quede claro que yo no tengo nada en contra de esta ni de estos. Tampoco en principio de los que ven la religión como algo retrogrado y reniegan de ella. Ni de los hunos ni de los otros, como diría Unamuno. Cada cual es libre de creer y realizar las prácticas más acordes con sus creencias. Otro asunto es cuando nos las intentan imponer a los demás.
A nosotros, los alumnos en prácticas, no nos obligan a asistir a misa. Los alumnos del colegio pueden, si así lo quieren ir, a misa todos los días. La hora asignada es a las 10:35AM, durante la cual tienen la posibilidad de elegir entre ir a misa hasta las 11:00 o quedarse en clase estudiando. Me parece bien que les de esta opción, ya que sobre todo a edades tan tiernas es difícil que puedan desarrollar un interés tan genuino por la religión como para asistir todos los días a misa. En los Agustinos sólo nos obligaban a ir a misa en ocasiones especiales del calendario: miércoles de ceniza, pentecostés, la asunción, yo qué sé … Lo que sí recuerdo bien es que íbamos a misa todos la mar de contentos en horario lectivo.
Naturalmente, los alumnos de mi centro de prácticas tienen una asignatura de Religión en vez de Ética, o como demonios se llame ahora. La verdad es que será igual, si no más, aburrida que la de Religión: al menos en Religión teníamos de vez en cuando guerras, exilios, migrantes, hijos pródigos, cainitas y demás situaciones de la vida real tanto de hoy como de hace 2000 o 4000 años. Si la asignatura de religión es aburrida, entonces como actualmente, es por ser el profesor aburrido, además de tener que ceñirse a un temario timorato, características ambas a ciencia cierta comunes con sus actuales sustitutos éticos o cívicos, cualesquiera que sean.
La verdad es que si yo tuviera hijos contemplaría la opción de enviarlos a un colegio de curas o monjas. Como yo estudie en uno de ellos, ya sé de primera mano lo que supone. En cambio, no me fío de lo que se enseña en un colegio laico o público. Aunque estuve dos años en el instituto, en Bachillerato uno era ya suficientemente adulto como para ser susceptible de ser aleccionado. Además, en mi instituto los profesores eran muy profesionales en todo, y de todos modos corrían otros tiempos.
Sea como fuere, mi mayor temor al respecto es que muchos centros han sustituido la doctrina cristiana por otra de naturaleza jacobina, sin que la mayoría se haya dado cuenta de que es otra religión. Y es que en realidad muchos presumen de no ser creyentes. Pero lo que es tener credo, todos tienen el suyo sino es que siguen el de la mayoría. Actualmente vivimos en una sociedad cada vez más polarizada a nivel global. Dada la relevancia de los retos que se nos presentan en las décadas venideras lo último que necesitamos son de vuelta a güelfos y gibelinos… y menos a los jacobinos.
También se observa cierta labor destructora de los cimientos de nuestra civilización europea. Como es hoy en día esta mayoritariamente desconocida, fácilmente es vilipendiada. Si en todo caso se hubiera sustituido la religión por una asignatura en humanística con Sócrates, y otros pensadores y filósofos ilustres de incuestionable elevación moral como guías. Y realmente, ¿en qué nos beneficiaría echar a perder en unas generaciones 2 milenios y medio de tradición cultural?
El pasado jueves llegó al colegio un nuevo alumno de Colombia. Por edad le corresponde entrar en 4° de la ESO, pero como los sistemas educativos de cada país son diferentes, el jefe de estudios de 3° y 4° de la ESO se ve en un dilema. ¿Qué curso es el más apropiado para este alumno?
Incorporarle en 4° de la ESO sin un nivel suficiente de matemáticas sería condenarle a pasar un año de tribulaciones para conseguir graduarse exitosamente de la ESO. Si por el contrario se le incorpora en 3° de la ESO, significaría compartir clase con alumnos más jóvenes y retrasar su desarrollo psicosocial. Con el objetivo de poder tomar una decisión más informada, el director de estudios me ha dado un examen de 3° ESO de matemáticas, y me ha pedido que me siente con el alumno y vea que tal anda en Matemáticas.
Con muy buen juicio me ha pedido Javier, que así se llama el director de estudios, que le examine de Matemáticas para hacerse una mejor idea en que curso incorporarle. Y es que las competencias más importantes en esta etapa son, a mi parecer, la matemática y lingüística. Con una capacidad matemática adecuadamente desarrollada, las otras asignaturas de ciencias en esta etapa son sencillas de seguir, y en caso necesario remontar. Esto es así, porque en la práctica el tipo de problemas que tienen que aprender a resolver resultan sencillos si el alumno ha interiorizado suficientemente los conceptos básicos de algebra, geometría, y a plantear y resolver problemas. También facilita enormemente su adaptación al curso una competencia en lengua adecuadamente desarrollada, ya que habitualmente los problemas que tienen, al resolver por ejemplo problemas de Física o Química, vienen determinados en gran parte por una compresión oral y escrita deficiente: muchos alumnos no entienden qué diablos se les está pidiendo hacer.
El examen ha sido un desastre. En primer lugar, el alumno no sabía resolver ecuaciones algebraicas de 2° grado: no conocía la famosa formula. Tampoco pudo resolver ecuaciones un poco complicadas de 1° grado. En este caso, el problema era que se armaba unos líos tremendos a la hora de realizar operaciones de algebra básicas, y las hacía mal invariablemente. También era zurdo, y tenía un problema claro de caligrafía. Escribía, por ejemplo, las x de las ecuaciones muy parecisas a los signos de sumar, con el resultado de que al pasar de una ecuación a otra desaparecían algunas x. También coeficientes y números, al ser prácticamente ilegibles, cambiaban de valor. El resultado final es que dudo de que pueda resolver exitosamente ningún problema de un examen de 3° de la ESO.
Al final, gran parte de los 40 minutos que he empleado con él los he dedicado a enseñarle como resolver ecuaciones de 2° grado, operar con polinomios, y a darle unos consejos básicos sobre la importancia del orden y de escribir legiblemente ecuaciones. Espero que estos consejos no hayan caído en saco roto, y que al menos a partir de ahora haga un esfuerzo en escribir con claridad.
Me he encontrado más tarde con el alumno en clase de Física y Química de 4° de la ESO. Al parecer, el alumno ha sido ya incorporado a esta clase. En clase, estaba con los brazos cruzados sin hacer nada hasta que le he recomendado que al menos escriba las soluciones de los problemas que se estaban resolviendo. Quizás si le ven con muchos problemas le acaben mandando a 3° de la ESO. Ya veremos en marzo. Yo creo que va a tener un año muy difícil en 4 ° de la ESO.
El jueves pasado fue mi último día de prácticas en el colegio El Pilar de Irún. Tampoco voy a dramatizar porque en Marzo volvemos a estar otro mes entero, así que, podré disfrutar otra vez (incluso más) de la experiencia.
El último día celebramos «Euskararen eguna» (aunque el día oficial fuese el 3 de Diciembre). El alumnado de Secundaria, la semana anterior, estuvo trabajando en grupos cooperativos para crear cuentos cortos en euskera. Los inventaban ellos y hacían dibujos grandes y sencillos de las escenas, porque, éste último día se los tuvieron que leer a las niñas y niños de Infantil. Cada grupo se metió en un aula, frente a 15 niños/as aproximadamente, y empezaron a leer los cuentos. Era algo nuevo para todos, para los que escuchaban y para los que narraban, pero todos disfrutaron muchísimo (sobre todo los pequeños). La verdad es que me sorprendió bastante lo bien que cuidaban a los niños/as, lo cariñosos que eran con ellos/as. Por parte de las chicas no me sorprendió tanto, pero por parte de los chicos sí, ya que, normalmente no suelen mostrar esos sentimientos de afecto.
Durante las tres semanas he estado escribiendo un diario, y me ha apetecido leerlo entero de arriba a abajo. He hecho un pequeño análisis y se nota mucho lo nueva que era en esto al principio, y lo confiada que iba los últimos días. Esa diferencia la percibo sobretodo cuando leo la manera en la que me dirijo a los/as alumnos/as. Se nota que al final los/as conocía mucho más, sabía «el rol» de cada uno en clase, sus reacciones, su carácter… he de admitir que a alguno/a se le coge bastante cariño.
¡Tengo ganas de volver en marzo, y creo que ellos/as también de que vuelva yo!