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Las tres R-s

Hoy me he acordado de la entrada que publicó Sandra en el blog “Puzzle 5D- El rompecabezas del aprendizaje científico” sobre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Me he acordado de la publicación porque, como bien dice ella, “Somos (casi) profesores. Pero no enseñaremos sólo matemáticas”. Esta vez, se ha tratado de informar y concienciar a los adolescentes de las tres R-s: Reducir, Reciclar y Reutilizar.

«En 2015, se habían generado más de 6.900 toneladas de desechos plásticos. Casi un 9 por ciento de los mismos se recicló, el 12 por ciento se incineró y el 79 por ciento se acumuló en vertederos o en el medio ambiente«. FOTOGRAFÍA DE ABDUL HAKIM, NATIONAL GEOGRAPHIC

Una semana antes de que llegara al centro de prácticas, una empleada de Aguas de Txingudi (la sociedad que gestiona, entre otras cosas, la recogida de los residuos urbanos y su posterior transporte para su tratamiento de Irún y Hondarribia) fue a dar una charla al alumnado de 2ºESO. Intentó explicarles la importancia de estas tres R-s.

Aprovechando esta charla, la profesora ha decidido poner en marcha un proyecto en grupos cooperativos en el cual los/las alumnos/as tendrán que crear un póster sobre reducir y reciclar material con la aplicación Canva. En él pueden añadir frases, fotos, imágenes… en cambio, la última R (reutilizar) tendrán que ponerla en práctica mediante manualidades. Se trata de darle una segunda vida a un objeto que tiraríamos a la basura. Y, es más, tendrán que grabar un vídeo tutorial explicando cómo lo han reutilizado.

Una de las manualidades, reutilizando un bote de casa.

¡Me parece un proyecto muy completo! Se les enseñan diferentes valores, utilizan su imaginación y creatividad, trabajan en grupo, y, además, utilizan diferentes aplicaciones para realizar el proyecto. Lo mejor de todo esto es que se les ve más motivados, interesados y con más ganas de trabajar que en una clase magistral.

Irati

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Diversidades

Cuando hablamos de la diversidad del alumnado, muchas veces hacemos referencia a la diversidad de origen, cultural o de habilidades del alumnado. Se escribe y se debate mucho sobre esto. Aun siendo un tema interesante, no es mi intención en esta entrada profundizar en ello. Esta vez voy a dirigir mi mirada hacia otras aristas que nos ofrece la diversidad.

Hay otro tipo de diversidad que se hace notar especialmente en formación profesional. Me refiero a la diversidad de las distintas vidas personales relacionadas con la vida privada o en cierto modo con la diversidad de edades del alumnado.

La mayoría de los alumnos rondan los 18-20 años. Pero, no hay que olvidar que hay un grupo alumnos menor pero también numeroso que fácilmente les dobla en edad. Algunas de estas personas, tienen dificultades para cumplir con el horario de clase fundamentalmente por dos razones: las obligaciones derivadas de la paternidad-maternidad y que algunos de ellos compatibilizan la formación con el trabajo.

La formación profesional, siendo una formación muy orientada al empleo es atractiva para muchas personas que se quieren capacitar para un oficio o quieren cambiar de sector en un periodo de tiempo relativamente corto. Ademas, la vida no se resume a la sucesión que marca la imagen mostrada debajo de este párrafo. Las realidades personales suelen tomar formas más complejas.

Desde mi punto de vista, las características cada día más liquidas del mercado de trabajo, hacen no tal vez deseable pero si frecuentemente conveniente, abordar este tipo de cambios por parte de los trabajadores y el futuro parece profundizara en ello teniendo su impacto en la educación.

Desde el sector educativo deberíamos de ofrecer una pista de aterrizaje a todo aquel que quiere volver a  capacitarse o complementar sus habilidades para mejorar o cambiar su situación ofreciendo unos planes más flexibles  que puedan encajar mejor con diferentes situaciones vitales.